La situación en la red pública hospitalaria distrital es de bastante anormalidad. La inmensa mayoría de los hospitales públicos se encuentra sin insumos, sin medicamentos, sin reactivos. Y el modelo que Peñalosa hizo aprobar en el concejo está agravando aún más la problemática.

Bogotá está sin ambulancias públicas para atender las emergencias. El alcalde Enrique Peñalosa, en otra criticada y desafortunada determinación, ordenó suspender los contratos con las empresas prestadoras. Esto perjudica seriamente a las familias más humildes y deja a decenas de trabajadores en la calle.

El Modelo Integral de Atención en Salud –MIAS- es el nuevo invento del gobierno para explotar más el negocio y terminar de acabar con el derecho fundamental a la salud. Las organizaciones sindicales, sociales y usuarios se preparan para dar una pelea, que tuvo su primera batalla en Bogotá.

Hace muy poco el exsindicalista, Luis Eduardo Garzón se fue Ministerio del Trabajo dejando un regalito para los trabajadores, el Decreto 583 del 8 de abril de 2016 que legaliza la intermediación y la tercerización laboral, tanto para el sector privado como para el público.