El paro nacional es justo, el gobierno tiene a la educación pública en crisis: Colegio Brazuelos.

Educación
Herramientas
Tipografía

El colegio Brazuelos, en la localidad de Usme, padece el contexto de problemáticas que afecta a la educación pública en Bogotá, desde la falta de docentes hasta las deficiencias en los refrigerios que entrega la Secretaría de Educación.

Cantalicio Herrera, docente de Ciencias Sociales del colegio, explica que la situación “es la misma que está sufriendo la mayoría de los colegios de Bogotá, porque somos víctimas de la misma acción minimizadora de recursos que hace el Estado. En su lógica imperialista, el Estado lo que hace es quitarle recursos a la inversión pública, a nuestros estudiantes, en este caso, y no están llegando los docentes a los colegios”.

En contraste, cálculos de la ADE indican que en el Distrito hay más de 250 docentes provisionales que están sin contratación, lo cual viola su derecho al trabajo y el derecho a la educación de los estudiantes. Adicionalmente, está el grave problema de los maestros sin asignación académica, en buena parte como represalia a su acción política. 

El profesor Herrera adiciona otro problema. “Después del paro del año pasado, a nosotros los docentes se nos han venido realizando un proceso de retaliación, específicamente con la salud, que es absolutamente desdeñable”, una falla que afecta en particular a los hijos de los docentes. Además, “los pagos a los maestros que participamos en el paro nos llegaron mucho después”.

En general, la administración distrital tampoco reacciona con soluciones a las quejas de los colegios. En el colegio Brazuelos, la primera respuesta cuando los estudiantes se manifestaron exigiendo el nombramiento del docente de inglés fue la aparición del pie de fuerza de la policía. 

“Paradójicamente, nosotros muchas veces hemos llamado a la policía para que nos quiten algunos sujetos que ahí afuera del colegio y nunca llegan, pero cuando los estudiantes hicieron el bloqueo, se quedaron hasta las 7 de la noche”, indica el docente de Ciencias Sociales. 

Esta falta de interés también se evidencia con los refrigerios. A veces no llegan, cuando llegan están vencidos o en malas condiciones de calidad; incluso, llegan para un solo curso y, entonces, los docentes deben repartir las porciones entre dos o más cursos, con lo cual a cada estudiante le toca una ínfima parte de los alimentos. 

Estas y otras razones justifican el apoyo de los docentes al paro de 48 horas que está planteando Fecode y la ADE. El profesor Herrera sostiene, “consideramos que es justo luchar por nuestros derechos, como pueblo, como clase trabajadora. Tenemos que luchar por nosotros porque si no, nadie lo va a hacer. Tenemos que confiar en nuestra praxis liberadora. Es justo el paro e invitamos a sumarse próximamente”.

Pin It

Más leídos Educación